Dios es
justicia y honra a quien le honra
Ofrendas de
amor a Dios
Tema I
En la justicia de Dios está
intrínseca la necesidad de honrar a todas las personas que le honran. Abel demostró desde el fondo de su corazón el amor
que sentía por Dios, y solo pudo hacerlo entregando lo mejor que tenía. Quizás ya has escuchado en boca
de muchas personas que el día de la madre y el padre son todos los días y esa
expresión obedece especialmente al comportamiento que los padres esperan de los
hijos, como un comportamiento de dominio propio, de paz y mansedumbre.
¿Cómo darle un
regalo a Dios?
Si ya haces la voluntad de Dios,
quizás pienses que estás dando un regalo, pero la buena noticia es que aún no
das lo mejor, quizás no has comenzado a dar un regalo y mientras hay vida, hay
tiempo para darle un regalo que mueva su asombro y una sonrisa que le dure
eternamente.
El Corazón de Dios
es de constante Justicia
Conversaba con mi hija Nazaret acerca de las cosas de Dios y observamos que por causa de la
ofrenda de Abel, Dios le hace justicia con la ley de las ofrendas que podrás
encontrar en el pentateuco. Ahora para cumplir esa ley, es necesario mirar el
ejemplo de la ofrenda de Abel.
¿De dónde surgen las
leyes para la Ofrenda y el diezmo?
En el subtitulo “El
Corazón de Dios es de constante Justicia” se desataca a una cualidad
divina que en todo momento está evaluando las obras que hacen hombres, mujeres,
niños, niñas y adolescentes.
Dios evalúa cada ofrenda o regalo que su creación le
ofrece, pero al que le dé el mejor regalo, le hace justicia y
esa justicia de Dios es para exaltarte hasta la eternidad.
La ley de la Ofrenda
Esa ley ciertamente se encuentra
en Moisés, pero a mi entender tiene su nacimiento en un hombre a quien Dios le
hizo justicia. Recuerda que Dios creó todo lo
que se ve, desde lo que no se ve y en consecuencia jamás había recibido un Regalo.
Dios no sabía lo que era un regalo y ¡cuando vio el regalo de Abel, se gozó y le
gustó! al extremo que mostró su emoción, pero dejemos que la porción de
la palabra hable para nosotros.
Génesis 4:2 Después dio a
luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la
tierra. 3 Y aconteció andando el tiempo,
que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los primogénitos de
sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró
Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.
Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
I Disertación:
En la cita vemos a dos hombres que
desarrollan actividades económicas diferentes. Uno es
agricultor y el otro cría ganado de ovejas. En concreto el contexto no trata
de la actividad económica, sino del corazón que ama a Dios. Abel se paseó por un
proceso de calidad total y dispuso regalarle a Dios, lo que era hermoso a sus
ojos, le entregó lo mejor que tenía, porque vio que estaba prosperando y sintió
la necesidad de dar gracias, pero dispuso de lo mejor, tanto que Dios le miró
con agrado. En la Biblia hay dos testimonios acerca de Abel con respecto a su
ofrenda o regalo:
Mateo 23:35 Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se
ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien
matasteis entre el templo y el altar.
Hebreos 11:4 Por la fe
Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó
testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún
habla por ella.
II Disertación:
Hasta el momento hemos citado
tres textos de la Biblia, siendo Génesis, Mateo y Hebreos, y en los tres se
exalta el nombre de Abel por la
acción de ofrendar lo mejor, ya que no se registra algún otro hecho además del
suceso de su muerte.
La ley de las ofrendas con sus
características particulares son una orden directa de Dios en Éxodo, Levíticos
y Deuteronomio, pero esas características son a mi entender el proceso de
calidad que Abel realizó para honrar a Dios y ahora Dios le honra, dando
testimonio de Abel, por medio de la
ley de las ofrendas.
Piense un poco acerca de usted
cuando desea sorprender a alguien y luego piense un poco de como Abel pasaría horas pensando en cómo dar
una ofrenda (regalo) a un ser que es creador de todo, y que aparentemente no
necesita nada de usted o de mí. Ahora el tema se pone más
profundo porque deja ver que Dios también necesita que le demostremos amor con nuestras
ofrendas o regalos, y que eso debe hacerse con criterio de amor
en calidad total y Yo, siendo honesto, creo que aún no
he dado una ofrenda y tampoco sé cómo hacerla porque escrito está:
- Jesús es el último sacrificio, así que ninguna persona puede atentar contra su propia vida, además escrito está “No matarás” y nadie hace daño a su propio cuerpo o templo de Dios.
- En Jesús cesa el sacrificio de cualquier animal.
- En Jesús se presenta el cuerpo del hombre y la mujer como sacrificio que muere a las pasiones del mundo y para ser parte del Reino y ello es también un regalo de Dios, pues es su gracia la que nos hace aceptos delante de Dios.
En tal sentido debemos pensar que
si honramos a Jesús, entonces Jesús
nos honrará y nuestra forma de honrar
será una ley escrita por el testimonio diario a nuestros hijos, familiares y
amigos, que se traducirá para ellos de la forma que deberán superar todo lo hecho por sus padres naturales y espirituales. Así que
si tu Padre Espiritual asiste a la iglesia, ofrenda y se involucra con todo
necesitado, allí tendrás el testimonio legítimo de la ley que debes cumplir
para ser acepto, ya que Dios te evaluara por el testimonio de los justos que son tu modelo.
Conclusiones finales:
¿Qué podemos ofrendar a Dios para ser justos
como Abel?
Respuesta difícil, pero creo que
lo único que se me ocurre son varios testimonios que sorprendieron a Jesús.
- Una fe cómo la del Centurión Romano.
- La viuda que entregó todo cuanto tenía en las ofrendas.
- La mujer Samaritana, a quien Jesús le negó un milagro y se humillo haciéndose semejante a los perrillos que comen de las migajas, con el fin de recibir la sanidad de su hija.
- El regresar para agradecer un favor de Dios, así como lo hizo uno de los diez leprosos.
Dios les bendiga.
Recuerda honrar el Blogger con
buenos comentarios o preguntas y si en nada le aprovecha la enseñanza, siga su
búsqueda con la compañía del Espíritu Santo.
LCDO. Philips García.
Santo!!! Gloooooria a Dios, por la enseñanza!! Sea el Sr añadiendo maS Vive! El sANTO de Israel 🙌🙏
ResponderEliminar