Dios es
justicia y honra a quien le honra
Diezmos de
Amor a Dios
Tema II
En la justicia de Dios está la
necesidad de honrar a todas las personas que le honran. Abraham sin pasiones en
las riquezas entregó diezmos o diez
cosas de cada una de las cuales había ganado en la batalla. (Pelear en batalla
tenía una ganancia llamada despojo, la cual consistía en quitar o arrebatar
todo lo que tenía el contrincante o enemigo).
¿Cómo darle un
diezmo a Dios?
Si ya haces la voluntad de Dios
al seguir a Jesús y su plan de salvación, te sentirás libre de diezmar porque
Dios ama al dador alegre y tendrías que leer mucho acerca del diezmo para
entregarlo según está escrito en la ley de Moisés, pero eso también podría
acusarte sino cumples a cabalidad. Así que tu mejor diezmo será dar el diez de
lo que tienes, para que no cargues ninguna culpa.
El Corazón de Dios
es de constante Justicia
Conversaba con mi hija
Nazaret acerca de las cosas de Dios y observamos que por causa del diezmo
de Abraham,
Dios le hace justicia con la ley de los diezmos que podrás encontrar en el
pentateuco. Ahora para cumplir esa ley, es necesario mirar el ejemplo del
diezmo de Abraham que al sentir la protección de Dios, expresó su amor dando al sacerdote Melquisedec,
Rey de Salem, Rey de Paz y de Justicia, los diez de todo cuanto había ganado.
¿De dónde surgen las
leyes para la Ofrenda y el diezmo?
Hágase una pregunta acerca de Melquisedec,
por cuanto al ser Rey, no tenía la necesidad de los diezmos de Abraham,
pero en ese diezmo recibido por el Sacerdote Melquisedec, Dios en su corazón de justicia honrará a Abraham
con las leyes acerca del diezmo establecidas en Moisés.
En el subtítulo “El
Corazón de Dios es de constante Justicia” se desataca a una cualidad
divina que en todo momento está evaluando las obras que hacen hombres, mujeres,
niños, niñas y adolescentes.
Dios evalúo el diezmo de Abraham,
su corazón desinteresado en las riquezas y por consiguiente, cada diezmo que su creación le ofrece lo destina al
mantenimiento de la obra, pero de los diezmos hace justicia a quien da, y esa
justicia de Dios es para exaltarte hasta la eternidad.
La ley de los
diezmos
Esa ley ciertamente se encuentra
en Moisés, pero a mi entender tiene su nacimiento en un hombre a quien Dios le
hizo justicia. Recuerda que Dios creó todo lo
que se ve, desde lo que no se ve y en consecuencia jamás había recibido un diezmo,
hasta que en la cristofania de Melquisedec, recibe un diezmo
voluntario por causa de un trabajo realizado por Abraham, a quien ya se le
conocía como justo, porque había creído al llamado de Dios, y es necesario
aclarar que no existía alguna ley que obligare a Abraham a dar diezmos, pero
dejemos que la porción de la palabra hable para nosotros.
Génesis 14:17 Cuando volvía
de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey
de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 18 Entonces Melquisedec, Rey de Salem y sacerdote del
Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19 y le
bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y
de la tierra; 20 y bendito sea el Dios
Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio
Abram los diezmos de todo.
I Disertación:
Abraham entrega en forma
voluntaria lo que había ganado en la batalla, es decir entregó el diezmo de
todo lo ganado y lo colocó en manos del Sacerdote Melquisedec. Las Leyes del diezmo son una
instrucción de Dios, que están escritas en la ley de Moisés, como la manera en
que Dios hace justicia al acto voluntario de Abraham, quien entregó
sin esperar nada del Sacerdote Melquisedec. En la Biblia hay varias citas que
mencionan la justicia y acto voluntario de Abraham al diezmar, pero
estudiaremos una que expone el resultado voluntario de lo hecho por Abraham.
Hebreos 7:5 Ciertamente los
que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de
tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque
éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. 6 Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos,
tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
7 Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el
mayor. 8 Y aquí ciertamente
reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio
de que vive. 9 Y por decirlo así, en Abraham
pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; 10 porque aún estaba en los lomos de su padre
cuando Melquisedec le salió al encuentro.
II Disertación:
Partiendo del contexto citado,
vamos concluyendo hasta el punto donde las personas se consideran estafadas,
No por la ley del diezmo, sino porque
jamás tienen el deseo de ofrendar como Abel y menos el diezmar como Abraham.
Así que el autor del libro de Hebreos lo sintetiza como el pago que Abraham
entrego y que por justicia de Dios, entrega el diezmo a los sacerdotes, pues Abraham
entrego su diezmo al Sacerdote Melquisedec y a su vez la tribu de
Levi, que desciende de Jaco, que viene de Isaac que viene de Abraham, toma los
diezmos para honra del sacerdote o pastor de la iglesia, así como todo obrero
de la iglesia puede comer del diezmo.
Hebreros 7:9 Y
por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; 10 porque aún estaba en los lomos de su padre
cuando Melquisedec le salió al
encuentro.
Conclusión:
- El desprendimiento voluntario de las ganancias materiales van a constituir el diezmo de Abraham, así que nos corresponde pasar el techo, considerando que Dios ama al dador alegre.
- Melquisedec recibió diezmos siendo Sacerdote del Dios altísimo, así como hoy recibe el diezmo cualquier sacerdote, líder o Pastor-
- Aunque Jesús constituye la última ofrenda de la Ley de sacrificio, el diezmo sería para el Sumo Sacerdote Jesús, pero ese Sumo Sacerdote está en el cielo y nos corresponde dar en la iglesia local para continuar la obra de Jesús.
Gracias por su atención y espero
logres dar un diezmo que sea eterno para Dios.
Dios les bendiga.
Recuerda honrar el Blogger con
buenos comentarios o preguntas y si en nada le aprovecha la enseñanza, siga su
búsqueda con la compañía del Espíritu Santo.
LCDO. Philips García.
No hay comentarios:
Publicar un comentario